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martes, 9 de agosto de 2016

El tiempo y yo

De pronto, me encuentro tirado en el césped del parque de mi barrio, leyendo a Bukowski mientras suspicaces perros desconocidos me ladran sin razón o motivo aparente.

 Un perro blanco me sorprende con su voz aguda. 
 La vida es un vendaval de sorpresas.

 Hoy hace sol.

 Mañana nadie sabe lo que hará el Tiempo. Quizá se pierda en la inmensidad de la espera y no regrese jamás.

 Se colgarán carteles con su cara por toda la ciudad y sólo podremos esperar a que vuelva con tabaco y una sonrisa.

 Al final descubriremos que jamás existió eso que llamamos tiempo y reanudaremos nuestras vidas sin esperar nada, simplemente viviendo.

 Simplemente disfrutando de cada segundo, o cómo se llamen cuando desaparezcan la sensación de tiempo y todas sus unidades.

  No llegamos a vivir en el presente.
 Nuestra mente habita universos paralelos. 
 Habitamos sin darnos cuenta a veces en universos pasados,  en universos que aún no se han dado, y en universos que posiblemente no se den en la vida...
 O en eso que llamamos vida, desde nuestra capacidad de razonar (o al menos de intentarlo). 

 Un perro se me acerca y se me queda mirando muy serio hasta que se aburre y se va por ahí a jugar, brincar, cagar.

 Los animales no razonan, no lo necesitan. No se preocupan por el pasado o el futuro, ni siquiera por el presente.

 Ellos saben que hacer en cada momento para vivir. Hubiera dicho vivir felices, si no fuera porque no conocen ese concepto: no les hace falta, y quizá por todo ello sean más felices que todos nosotros.

 A veces es la propia búsqueda de la felicidad la que nos hace infelices. 

 Mientras los perros actúan en su mundo, nuestra mente habita a veces universos paralelos.

 Los viajes en el tiempo ya se han inventado: están en nosotros, en nuestra mente.
 En nuestras cabezas.

 Y después de todas estas palabras, pienso en qué sería de mí sin ellas. Pienso en mí sin el don de la razón, ergo sin palabras: sin la capacidad de expresarme... y de pronto se corta el flujo de pensamientos y se me ocurre que ya estoy otra vez dejándome llevar por eso que llamamos tiempo, viviendo más allá del presente, usando de más la razón. 

 Quizá si no escribiese sólo desaparecería. Dejaría de ser yo: sería otro.
Así que simplemente vivo y escribo y voy muriendo en cada bocanada de aire que doy.

 Lo que tenga que pasar pasará, pero mientras tanto escribiré mientras el tiempo deambula por ahí, buscando a Esperanza, su gran aliada.

lunes, 4 de julio de 2016

Reflexión: Influencias y Soledad


privatizo ahora mi presencia
separo la carne del hueso
vacío mi cráneo de seso
arranco del mundo mi esencia

elijo mi soledad a conciencia
me pido un descanso de tantos seres
pues no hay mejor amigo a veces
que el didáctico peso de la ausencia

Influencias

Estamos destinados a sufrir influencias externas en cada momento, rodeados continuamente de los estímulos del mundo circundante.

Hay quienes dicen "yo soy así y jamás cambiaré", y luego los ves con estilos diferentes y pensando distinto. Por otra parte, negar el cambio es no querer madurar, pero eso es otra cuestión. El caso es que no somos un solo ser, único e inamovible a través del tiempo, sino un conjunto, y como cambia la cultura nosotros lo hacemos también. Otro tema es si cambias con la cultura o en su contra. El caso es que vayas donde vayas, cambias.
"Todo fluye". Lo único permanente es el cambio constante.

"Sé tú mismo" es un mito: somos lo que fuimos, somos lo que queremos ser, y somos nuestros estímulos e influencias. Se puede ser auténtico y original, sí, con todas esas influencias alrededor, aunque eso conlleva abrir la mente a todas las opciones disponibles. Ni lo aceptado, ni lo contrario. Aceptar todas las opciones de antemano, rebatirlas, u luego procesar la información junto al resto de opciones.

Sabiendo esto, nuestra responsabilidad está en elegir nuestras influencias: escoger personalidades y obras que consideremos adecuadas y positivas para nosotros, y empapar nuestros conocimientos en los suyos, teniendo siempre, claro, nuestro propio criterio.

Soledad

soledad
Del lat. solĭtas, -ātis.
1. f. Carencia voluntaria oinvoluntaria de compañía.
De la Real Academia Española

Podríamos definir la soledad, primero, como la ausencia de toda aquella persona que no seas tú.
¿Acaso no hay mejor compañía que uno mismo?

Muchos temen a la soledad, o les da pena quien está con ella. A veces parece que elegir estar solo es una locura, cuando en realidad es más locura dejarse llevar por la maraña de estímulos externos del día a día.

Por un momento, siempre es bueno disfrutar de uno mismo.

¿Te da pena que vaya solo al cine? A mí me da pena que algunos no puedan disfrutarlo a solas.

Es cuestión de perspectiva, supongo, pero lo que sí tengo claro es que la soledad me ayuda a ser más yo.

De crío fui muy solitario como para quejarme de la soledad. Es más, la llamo cada vez que puedo para tomarme algo con ella, y apago el móvil para que no nos interrumpan.

Amar a Soledad es una buena manera de reflexionar y crecer. 

Además, ayuda a combatir el estrés y a reducir la ansiedad ante la soledad no escogida.

Temer a la Soledad es un suicidio en vida, con toda la amargura que puede traernos tal miedo.
Temer a la Soledad es un absurdo: al final, aunque nacemos rodeados de gente, al morir la única que nos acompañará al más allá es la soledad.

La RAE define también a la Soledad por el sentimiento que provoca la ausencia de otros:
3. f. Pesar y melancolía que sesienten por la ausenciamuerteo pérdida de alguien o de algo.

Conclusión

Si sabes escoger a Soledad, a ratos, no te pesará cuando seas el único aplauso en una de las salas  vacías y silenciosas de la vida. 
Si sabes escoger a Soledad, serás capaz de elegir también el grado de influencia de los estímulos que escojas.

Sólo trata de no acostumbrarte a estar solo: somos seres sociales, no lo olvides. 

sábado, 2 de julio de 2016

Escritura.

La escritura me da la vida tanto como me la quita. La escritura refuerza ideas o las mata. La escritura es mi descanso tantas veces como me canso a veces de ella. 

He tenido unos cuantos meses de preparar otro tipo escritura jamás antes ejecutada por mí: convirtiendo mis poemas en canciones o escribiendo en forma de canción directamente. 

Muchas concentración, comenzar nuevos retos. Todo lo que he escrito para el Blog ha quedado con la etiqueta de "a revisar" y hoy vuelvo a las andadas con el compromiso de un sacrificio: durante unas cuantas semanas sólo van a existir la escritura, sea como sea, y el trabajo.

El Blog irá avanzando poco a poco. 

martes, 31 de mayo de 2016

Flexibilidad

Nacimos de un vientre concreto un día concreto.
Llegamos al mundo con un nombre, un apellido y, con algo de suerte, con una casa como bienvenida. Una casa dentro de un contexto concreto con una historia familiar concreta.

Desde el primer momento, antes incluso de nacer, te rodean un montón de estímulos que te condicionan día tras día. Es así cómo poco a poco se va construyendo tu personalidad para adaptarse a la sociedad.
Para adaptarte al futuro.

Bienvenido a tu historia personal.

Con tanto positivismo, tanto arriésgate, tanto escoge una misión y toda esa autoayuda tan de moda ahora, a veces olvidamos principal objetivo de nuestra existencia: vivir.

<<¿Acaso se nos preguntó si queríamos nacer? Ahora también quieren mostrarnos un camino perfecto.
Nace, crece, y muere , y durante todo ese proceso busca una misión, algo que te defina>>.

Ni siquiera sabía que nacería, ¿ahora debo seguir un camino concreto?
¿y si en este momento no me sale, o no sé cómo hacerlo, o no quiero?

Carpe diem, lo llaman ahora. Ahora que estamos en la vida, olvidemos durante un momento el destino y disfrutemos del camino. Carpe diem, vive el presente.

Experimenta.
Vivir como si jugaras, disfrutar del presente con las miles de posibilidades que acompañan a una decisión.
La flexibilidad consiste en ver todas las posibilidades, por caóticas que parezcan.
Ser flexible es tener varias opciones antes de decidir.

El ajedrez de la vida.

Cuando más abierta sea tu mente, más allá verás. También es posible que te equivoques y caigas. Cuando eso pase, no fuerces nada.

A veces no escoger también es una opción, por paradójico que resulte a simple oído. A veces también está bien estar triste o deprimido, y aprender de ello.
Estar siempre en estado de positivismo, excediéndonos en felicidad, puede idiotizarnos, dañarnos.

Si hay que abandonar y reconstituir con todo lo aprendido, ya se hará cuando mi ánimo me permita hacerlo bien.

Si hay que cambiar de misión, o como quieran llamarlo, lo haré. Lo importante es apasionarse y hacer.

Ocuparse del presento para llegar al futuro en lugar de preocuparse por lo que vendrá. Un pequeño paso cada día, pensando que cualquier resultado es ya un resultado. Si el beneficio del resultado es neto o simple aprendizaje, ya es, al menos, un resultado.

Un resultado de una decisión entre tantas opción.

Autorrelato: Opciones

Una noche sales con la ardiente idea de que te llamas Dante. Te presentas como tal y ese nombre queda asociado a ti para muchos. Impreso en la mente del entorno como a fuego.

Ya se paso un día eres mago, o humorista, o poeta, bailarín, vendedor puerta fría, o nadie. 

Te hace gracia salir y que todavía haya gente que te llama Dante. Sólo jugabas. Ahora cada vez más gente sabe mi nombre real y lo que hago. Pero aún de vez en cuando echo de menos eso que un día bauticé como marchas actorales, y es divertido cuando luego se cuenta la verdad.

Vivir como si jugaras, valorando cada opción según los deseos y motivaciones que te llamen. 

miércoles, 25 de mayo de 2016

Batería baja (Diario de un promotor)

LA APP

Tengo muchas casas por visitar y un tiempo y un nivel de energía limitados.
Tengo una hora de comer en la que me gustaría haber ayudado almenos a una persona a disponer de la comodidad de recibir un servicio que le beneficiará.

Tengo una aplicación que sirve para escribir. Sí, ya hablé de ella. He dejado de usarla para escribir.
Ahora sirve para anotar.

Anoto a los Ausentes. Personas que por no estar en casa me han dejado mirando el centro de una mirilla estática. Luminosa.
Anoto los Rechazos. Personas que no están interesadas o pretenden no estarlo.

Anoto un montón de mierda con el bolsillo.
La anoto donde he anotado a los Ausentes y los Rechazos y ahora estoy en el mismo punto donde empecé.

Literalmente:
Rt 
reettreert rretr retret1e 22wdwre1c xswerrrttt 2c y 3cwrtt...
etc...
Tengo menos tiempo y energía y una aplicación que me sabotea por tercera vez.

Tengo un jefe de zona que aparece con un chicle y una sonrisa.
- ¿Quieres un chicle? - dice - Relaja. Es mágico.
- Gracias, Alfredo. Me vendrá muy bien - respondo, tratando de decirle al subconsciente que ese chicle me ayudará.

Lo que no tengo es idea de las puertas que debo tocar.
Me anima a probar en un edificio distinto, fresquito, pero estoy cansado y ya se me acabó el tiempo y se me gasta la batería del móvil de empresa y me falta bolígrafo y desconfío profundamente de la aplicación que ya lleva tres bromas por el estilo

La segunda vez la conté la semana pasada, al quedarme sin el móvil.
La primera vez fue con el relato de la anterior entrada. Selecciono todo para pasarlo a PDF con otra aplicación. Todo el contenido se convierte de pronto en una letra aleatoria causada porque el teclado apareció en un momento en que nadie lo llamaba...

Y me veo en el vano de una puerta, bromeando "disculpe, este aparato tarda un poco en cargar... que poco me gusta depender tanto de estos aparatos a veces"... y en ese momento surge una conversación sobre los tiempos de antaño.


EL CHICLE

Y vuelvo a casa sin un solo socio, sin batería, sin energía, un poco más viejo, y con un chicle...
Relaja. Es mágico.

Por algún designio desconocido del destino, atentando contra el subconsciente sonriente, al sentarme en el sofá, me cuesta despegar el brazo de la pierna.

Adoro este trabajo, pero cuando la mente está floja, nada tiene sentido.
Tengo un chicle pegado en la camisa. En el pantalón.

Tengo de repente ganas de exiliarme en el ombligo sucio y oscuro del mundo.
Abrir un agujero en la tierra y hundirme en él para siempre.

Huir de la realidad.

Escribir.

viernes, 20 de mayo de 2016

La vie est una comedie

Flashback:

Te has dado cuenta de que te equivocaste de destino.
Escribes, escribes, escribes.
Te has alejado de todo cuanto te rodea, incluso de lo que más amas.
Escribes y reflexionas.
Decides abrazar a la soledad. Soledad, que tanto inspira.
Escribes y haces cosas.
Momentos de productividad y movimiento acompañado de Soledad.
Con su sabor amargo...

Y escribes...

¡De puta madre!Tenía Tengo una app (aplicación, vamos) en mi cacharro inservible móvil de marca blanca de los chinos que sirve para escribir. Y para de contar.
Entre otras "habilidades", esta aplicación - la palabra app me suena a escupitajo entrecortado (si esto tuviera notas al pie, sería tan feliz) -, la aplicación, en definitiva, a parte de permitirte, como decíamos, escribir, tenía la habilidad de almacenar todo lo escrito de manera que no se borrara nada. Todo estaría ahí, en tu móvil, esperándote

Esperándote.

Esperas a la guagua, pensando. Y subes a la guagua, pensando en el sábado. "Micro abierto en el Café dEspacio", piensas. Vives en el presente pensando en el futuro como si vida y pensamiento se fundieran en uno. Vives en diferido, en una situación aún no presente. 

Una situación pendiente.

Y al sentarte, tu móvil besa el suelo. La caída tiene un sonido como de flashback.

<<¡Mierda!>>.

1ª reacción: miras al móvil, en el suelo, con su pantalla sonriéndote mediante una brecha en la mitad. 
2ª reacción: sonríes. Simplemente sonríes. La vida te ha enseñado que es mejor así. Miras a tu alrededor. A todo el mundo se la suda. Te encanta. Cada vez que me subo a una guagua, pienso en todas las vidas que me rodean y... ¿pensarán en todas las vidas que les rodean?
3ª reacción: coges el móvil, lo palpas, lo tocas. Nada. No reacciona...

¿Que cómo reaccioné cuando vi que el móvil no lo hacía? - quizá no te preguntabas eso, pero como lo acabas de leer, ahora sí que lo haces.

Me reí del hecho de que esa aplicación guardara todos los textos en el móvil.
En el móvil, inaccesible, sonriente, con una brecha fea en la pantalla. En el móvil, con la pantalla despegada.
En el móvil, de los chinos, y ya sin garantía.

Efímero: mis textos inéditos de la vida; frases y anécdotas que escupiría en un monólogo; ideas para convertir en otras cosas, así, en indeterminado total...

Me da igual. Tengo miles de textos aún inéditos esperando salir al escenario y agitar la mano. Los guardados, los que no están, y los que habré perdido. Todos ellos salen, al final. Anque sea reescrito o improvisado.

Hijos de la resiliencia

Sueñas con un mundo mejor. Sueñas con un futuro acogedor. Tienes los ojos puestos en algo indeterminado que puede ser que te defina como persona - concepto abstracto donde los haya -. Piensas "tengo que hacer esto" o "quiero ser aquéllo" o cualquier cosa que se te ocurra.

Y algo se rompe.
Vas a París para una tarea importante que se tuerce. Paseas la ciudad sin un euro encima.
Te adaptas.
Escribes.

En primera persona

Lo capto y acepto.
Adaptarse cuesta, pero cuanto más te rías, cuanto más agradezcas y te tomes la vida como una comedia mejor saldrá la jugada.
Y cuando llores, disfrútalo, porque eso es vida.
Vivir cada emoción es importante.

Carpe diem, y esos tópicos tan reales.

Simplemente escribo, me adapto, recito. El sábado, ya llegará. Llevar los mejores textos, y hacer una comedia en plena noche.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Terapia Underground en directo

Terapia Underground Vol. 1

(Evento producido a través de Suburbalia)

Espacio
Café dEspacio – calle Cebrián, 54, en Las Palmas de Gran Canaria –, 
Tiempo:
El momento de mi parto – día 21 a las 21 horas.

La cosa va saliendo

Lo cierto es que es la primera vez que preparo un espectáculo con el fin ocupar un escenario para mí durante más de 15 ó 20 minutos

Primero, siete minutos que iban a ser cinco, luego quince que iban a ser veinte. Luego cerca de veinte que iban a ser diez.
Luego, cerca de seis.

Se me escapa alguno, lo sé, y sé cuáles son, además. De hecho, soy yo quien les deja escapar (¡corran, corran!)

Podría decirse que es un espectáculo en fase beta 

Quizá, por todo eso – mi poca duración en escena, el hecho de que sea una beta, y el simple hecho de que "porque quiero"– deseo no ser el único protagonista de la noche (me niego). Es más, yo sólo pongo la cara. 
Para mí, ahora mismo, lo importante es que todos participemos.

Por eso lo del micro abierto, o la colaboración de Javier H Glez (de El Encuentro Jam Session), a la guitarra, y con alguna más aún por confirmar (en adelante, la información se irá difundiendo por medio de Suburbalia).

Yo sacaré las entrañas en la apertura, pero por el escenario paseará quien quiera porque el arte debe ser libre.

El origen

A veces me pregunto qué he estado haciendo todo este tiempo con mi vida, qué he estado haciendo toda esta vida con mi tiempo. Cuando me respondo, surgen más preguntas.

Al final, llego a la conclusión de que ya son muchas preguntas y trato de llegar a una sola cosa. A la conclusión de que pienso demasiado.

"A veces pienso que pienso demasiado".

Y me salen reflexiones y poemas y cuentos y estupideces. "Convertir en arte el desastre". Hacer del caos la calma, y crear arte (o pretenderlo) con lo poco que se tenga. Y eso sólo puede hacerse en grupo.

Terapia Underground: terapia arternativa de grupo.

Terapia Underground, volviendo a lo de hacerse preguntas, significa algo así como buscar respuestas donde suelen negarse.

Mucho tiempo escuchando que hay que ser felices y exitosos y tener un trabajo estable y una familia y un perro y una funda sobre el sofá y un mantel bajo los platos. Que eructar en la mesa esta mal y ver basura en la tele está bien. Que es más normal que un niño juegue con metralletas (así sean de plástico) que no que vea tetas y actos sexuales por accidente. Que portar armas es un orgullo y follar una vergüenza.
Que lo bueno está bien y que lo malo es "caca".
Que hay que ganarse la vida, en vez de buscársela, de vez en cuando.

Terapia Underground son las dos primeras palabras que se me ocurrieron tras pasarlo mal. Salir de lo más profundo, del más absoluto caos, con respuestas sencillas y sin prisa.

Fueron las dos palabras a las que llegué tras un camino mal escogido seguido de una depresión profunda. Tras el adiós de amigos y amores, en pos de la búsqueda de la soledad, y una semana sórdida y sin dinero en París.

Me reencontré a la vez que encontré ese titulo para mi blog, mis escritos, que siempre adolecen de tener ciertas moralejas oscuras.

Visualizando el día clave:

https://goo.gl/maps/8dsnpZostcD2

Escribo esto mientras visualizo el día 21 en mi mente. Se me ocurre la imagen: el público y yo, cara a cara, esperando a que a alguno de los dos se nos ocurra algo. El público y yo, frente a frente, simplemente encontrando gracioso el silencio.

Mis poemas, mis relatos, mis tripas sobre el atril, y yo, perdido en un mar de letras ocultas durante demasiado tiempo.

Letras que he gestado durante años.
Mi parto en público, en directo.

¡Señores y señoras, asistan al maravilloso parto de Juanma Henríquez, un don nadie más en la nada de este gran planeta insignificante en cuanto al ser humano!


Ssshhh...

– Y surge una pregunta... A nivel de cosmos, ¿vale realmente más un futbolista famoso que un vagabundo sin futuro? El valor lo ponemos nosotros.

Veo valiosa la capacidad del vagabundo de ser feliz con poco o nada o menos aún.

Veo que para reflexionar esperaré, mejor, al momento clave. En principio, les invito al Café dEspacio – calle Cebrián, 54, en Las Palmas de Gran Canaria –, el momento de mi parto – día 21 a las 21 horas (¡como para despistarse!) –. Les veo entonces.

miércoles, 4 de mayo de 2016

La muerte en cada esquina (autorrelato)

¿Sabes eso que dicen, de que cuando estás a punto de morir ves todas tu vida pasar por delante de tus ojos?

Es mentira.


Lo más parecido es abrir la galería de fotos del móvil. Para una versión ampliada de tu vida, el dichoso Facebook. Perder todo tu presente al servicio del pasado colectivo de los personajes de tu vida -incluyendo a tu propia persona.

MI CABEZA

Soy promotor, o comercial a puerta fría (como dije en anteriores capítulos entradas), o algo así. Aunque me gusta más definirme como "portador a domicilio de historias y experiencias".

   Ofrezco un producto de carácter cultural y charla agradable.
  Podría decirse que este trabajo tiene también algo de carácter social, haciendo compañía a gente solitaria a veces en el repetitivo vano de una puerta que se repite con caras distintas.
Surrealismo.

  Sucesión de edificios y escaleras y puertas. 
 Energía en descenso como mi alma por esas escaleras para abajo, pero siempre insistiendo sonriente. 
Dingdong. "No me interesa". 
Dingdong. "No tengo trabajo".
Dingdong. "No tengo tiempo". 
Dingdong "Vaya, qué interesante"... 
   Una puerta que se cierra, otro timbre que suena.

  Y así sucesivamente de arriba para abajo, de un lado para el otro, con una sonrisa de luna creciente. Creciente, cuando mi boca abierta como la luna llena a las 19:07, cuando me estrello escaleras abajo hasta llegar al siguiente piso.

  Cuando parece que estas a punto de morir, lo único que ves es lo que te está causando peligro. Si acaso, ves a tu madre avisándote desde algún recuerdo lejano "¡cuidado al bajar las escaleras!"

19:00
  Quedaban 30 minutos para el siguiente punto (el último del día). Cada hora y media, tenemos que ir al llamado punto, donde el equipo se reúne, acordado horas antes.
   Una puerta que se cierra, otro timbre que suena.

16:00
  Varios puntos atrás tuve el fatídico aviso del destino mientras trataba de salvar el planeta: se nos volaba la basura y corrí tras ella con un ruido. Resbalón y al piso. Suena una estruendosa risa desde el pecho de Aitana, compañera de trabajo.

   Ileso y con toda la confianza del mundo vuelvo a mi sitio con la basura.
  - ¡Me parece fatal que no hayas hablado aún de de mi en tu blog! - dice Aitana con una sonrisa llena de rabia - ¡Que ya has hablado de Alfredo - el jefe - y a mi ni me has nombrado! 
  Vuelvo al tajo, con total normalidad, pensando "hoy tiene que pasarme algo bueno. Una excusa para uno de mis autorrelatos".

19:07
  Mi boca de media luna sonriente forma una O de luna llena cuando caigo escaleras abajo.
   Un giro absurdo, resbalo mientras me despido de la chica uruguaya que cierra la puerta a mis espaldas, y hago de los 16 escalones un tobogán poco divertido.

  Mezclo en mi paladar los sabores salados-amargos de la confusión, la incertidumbre y el humor. Veo tan absurda mi propia caída como el hecho de que la Uruguaya - que no quiso el producto cultural - corra escaleras abajo preguntando si estoy bien si estoy bien si estoy bien. Yo, despreocupado, cayendo, me pregunto si ambos bajamos los escalones a la misma velocidad.

   La muerte está en cada esquina, cada rincón.

   Todas las puertas del 2° piso se abren al unísono.

  Una señora con un ojo muy rojo me pregunta si estoy bien. La uruguaya me pregunta si estoy bien. Su novio - que momentos antes pronunciaba eructos mientras hablábamos - me pregunta si estoy bien. Una señora de mirada torcida me pregunta si estoy bien. El perro grande de esta última, solo me huele.
   Sale un hombre de la nada de madera de otra puerta. Me pregunta si estoy bien.

   Qué caos.

   Me levanto riéndome, muriéndome. La señora del ojo rojo me dice que si quiero un vaso de agua con azúcar, le digo que seria un placer, y me trae un vaso de vidrio con agua marrón dentro.
   -  ¡no pienses que es agua sucia, ¿eh? Es azúcar morena.
Doy unos cuantos sorbos.
   -  ¡Parece que hoy tenemos algo que contar! - les digo, y cuando me doy cuenta de que nadie pilla el chiste, sonrío - ¿no?
   Risas.
 
   La señora del ojo rojo aprovecha para contarme lo de su enfermedad. Tiene el ojo inflamado, "¡mira!". En ese momento estaba aturdido, hipersensitivo, y aunque no puedo recordar qué enfermedad tenía, percibí que estaba preocupada.
   La muerte está en cada rincón, cada esquina.

  Al igual que se abrieron en un momento dado todas las puertas, todas ellas se empezaron a comer ahora a sus respectivos habitantes y vuelven a cerrarse con ellos dentro.
 
Sus vidas vuelven a la normalidad. Queda la señora de mirada torcida.
   -  bueno, ¡vuelvo al trabajo! para no tocar su puerta...
   -  no, no... Ya vi el maletín. No me interesa tu [producto cultural].
 
Una puerta que se cierra, otro timbre que suena.

   Quien diga que la pena vende, se equivoca tanto o más como el que dice que toda tu vida pasa por delante de tus ojos cuando vas a morir.



BAR
   Cuando voy a por hielo, un borracho se ríe desde el otro extremo de la barra. Me dice "NO HAY DOLOR". Se autoagrede. Me tomo el café que acompaña al hielo de mi muñeca. El borracho sigue hablando de dolor.
   - Ven, yo sé de esas cosas, venga... ¡confía en mí!
   Algo en su cara me da confianza. Me masajea con brutalidad la mano. Siente algo...
   - ¿Lo oiste? - y para celebrarlo se agrede a sí mismo de nuevo.

   Me cuenta que es un carterista maravilloso, que fue boxeador, y que tenga cuidado, que no deje el móvil ahí... que no sea tan confiado. Que no confíe ni en él.
   Me pide una copa.
   - Tengo 15€ para toda la semana. Y el jefe me espera. Debo irme.
   Me acompaña hasta la calle, y la camarera pone cara de alivio.
   Mientras me despido, me pide que no sea tan confiado.

URGENCIAS, 22:00

Escribo:
Puerta hacia otro mundo. Un mundo blanco y clínico, lleno de afecciones y hostias por todas partes. Virus, piernas fastidiadas, desidia, etc.

Me he jodido una muñeca, o algo parecido. Sí, inflamada, por lo que parece. Ahora estoy en la sala de espera, con una muñeca que no me permite usar el pulgar con la intensidad o rapidez acostumbrada. 
Escribir desde el móvil está bien, aunque temo tener que volver a urgencias con mis pulgares tristes porque se me han encogido el resto de los dedos.
¿Que como llegué aquí?
Bajé rápidamente 16 escalones seguidos con mi anatomía entera.
 16 escalones. Desde el primero hasta el último - o viceversa (según se caiga hacia abajo o hacia arriba) -. Un escalón por cada intento de estabilizar los zapatos resbaladizos. 
¡Tococloc, tococloc!
Un escalón por cada golpe en una parte distinta del cuerpo.
Un escalón por cada veinte rechazos durante la jornada. 
Uno por cada diez conversaciones que no llevan a nada 
(almenos nada económico) 
¿Será cada escalón un éxito?


Estoy bien,  
Estoy bien, salvo por la muñeca, quizá.

La estadística de lo que llamamos éxito es incierta.- En algún lugar, de aquí a aquí - dice el Jefe de Zona (en algún lugar de mis recuerdos) trazando una linea imaginaria con su pie -, saldrá un socio. Puede estar al princio, o al final.Por eso, aunque yo caiga, mi ánimo no decae, y sigo.Tras cada puerta, debo recordar que todos los seres humanos somos maravillosos.
¿Una imagen de mi vida por cada dichoso escalón?
Eso no. 
Eso es mentira.

Y escribo...
La vida se consume lentamente en Urgencias cuando entro. Hileras de butacas en la sala de espera. La mayoría, mirando hacia la puerta por donde saldrá la voz de la doctora. Todo el mundo mira hacia la puerta de La Doctora.  
Por alguna especie de manía filantrópica, me he sentado mirando hacia ellos, en la hilera de butacas frontal. Soy el único ocupante de la sala que mira hacia el resto. Una adolescente con séptum comienza a descojonarse. Su madre esconde una sonrisa tras una boca apretada.
Y la vida se consume lentamente.

Y escribo.
Hay mucha gente aquí, en Urgencias, a las 22:30.Todos con sus afecciones y sus historias.
La muñeca me arde. Los pies gritan de rabia loca dentro de estos pies que resbalan.  
Me voy a fumar. 
Reflexionar.

martes, 19 de abril de 2016

AUTORRELATO INTERACTIVO-EXPLORATIVO: Un café con Unamuno, y Jam Session y etc

Esta entrada es puramente explorativa, interactiva


encabezada cada historia por un capítulo o aparte, puedes comenzar por donde quieras y terminar por donde quieras o leer un capítulo o varios y testículos o dejar de leer.

Estructura

- CAPÍTULO 1 (especie de resumen o introducción para los que tienen prisa)
- (APARTE) [desvarío y flashback] ---> Sujeto a variaciones y otros desvaríos
- CAPÍTULO 2 (Un café con Unamuno y con otro)
- CAPÍTULO JAM SESSION (un buen finalizar de la semana)
- (2ªPARTE)

--->

CAPÍTULO 1 

Llega el fin de semana...
Sábado de trabajo y domingo inspirador y musical (más adelante hablamos de la Jam session)
Domingo... Por fin tocaba descansar, desconectar y dejar de pensar. Simplemente quería vivir.

Hace dos jueves me habían llamado para concertar una entrevista de trabajo

De comercial, a puerta fría (término poético a la par que trágico) pero con unas condiciones cojonudas. Contrato indefinido y gastos pagados. Además, un jefe de equipo sonriente (sonrisa perenne ante toda situación porque todo tiene solución, me transmitió) y con el talento de la comunicación (entendiéndola como un feedback con respuesta por cada una de las partes).

Comencé, más bien escuchando, el lunes. El precontrato pasó a ser contrato el viernes, y el sábado ya había firmado a alguien, siendo el objetivo simplemente apuntar datos, para trabajar sin presión, y equivocarme para bien. 

Con alegría pero muy cansado, fui a casa y vegeté hasta el domingo. Conectando con seres. El sábado, por pura suerte.


--->

(Aparte) 

(ni siquiera tienes por qué leer esto hasta el siguiente aparte...)

Flashbacks (contextualizando)
Lo cierto es que ya había intentado ser vededor puerta a puerta años atrás.
Fue una experiencia horrible.
Eran días oscuros, aquéllos, como el sudor proyectado en mi camisa bajo el sol. Con las suelas desgastadas como mi esperanza, sin orden alguno y tocando puertas al azar, caminando sin rumbo por la ciudad. Una ciudad visitadas al azar por otros como yo ¡Con contrato mercantil!
- ¡Ah, pues yo ya estoy con ustedes y me arrepiento! - me decían tras muchas puertas.

Además, tampoco confiaba en lo que vendía.

 Y quizás, el problema fue el de querer vender 
       Cuando lo bonito en esta loca-loca vida
               Aunque los hay por ahí que me contradiría :(
  es brindarle al mundo alguna que otra alegría
.
...                                   ¿Qué es esto?

Vendía un producto que yo ni siquiera usaba... Con un sistema de marketing en el que no creía
Era como comerciar con basura vendiendo la promesa de oro. 
Si vendes "mierda" como si fuese oro, se te fastidia el Karma.
El problema era mío, que luchaba por algo en lo que no creía
El problema era querer vender, en lugar de aportar valor.

Y ojo, 
    que no quiere decir que fuera cierto que vendiera mierda. Ahora sé que muchas veces los problemas no son siempre cosa de un marketing poco cuidado, que casi siempre se trata de objeciones para que te largues porque apareces con esa cara larga y triste, 
haciendo algo en lo que no crees. 
   Había gente que conseguía firmar los contratos y a veces se veía gente feliz con el producto. Pero en aquel momento, mi confianza era nula.

Eso fue hace años Ahora, me sobra confianza, sea lo que sea eso exactamente, entre tanto enfoque de los términos.

En este caso disfruto el momento. Me veo un buen conversador, y lo que me permiten ofrecer lo veo un buen producto con buenas condiciones, tanto para el cliente como para mí, con mi contrato indefinido, y mi seguridad social, y mis dietas y mis transportes cubiertos y todo eso.

Lo más duro, si acaso, es que trabajamos en zonas ajenas a la ciudad que habito durante varias horas, que igualmente lo disfruto porque ando viendo calles y caras nuevas. Con lo cual, de momento solo acabo cansado, pero es un entrenamiento. 

Tenemos un descanso en medio para comer y hablar y vivir, y además contamos con un buen jefe de equipo, de los que cuidan a los suyos.

Pateamos las calles con nuestra propuesta, aportando valor a desconocidos. Desconocidos que no quieren que les vendan nada, o que están haciendo la comida, o que tienen armando jaleo al niño o al gato o al perro o al pájaro, y no tienen tiempo ni interés en lo que queramos decirles.
Eso es al inicio.

(Aviso de moralina autoayuda) Una vez te abres con una sonrisa, les cambia el estado y disfrutan de tu compañía y la comida se quema y el niño y el gato y el perro pueden esperar por que se les amplia el tiempo de interés y todo es maravilloso y todos se regocijaron. 
Firma aquí. 

AdvertenciaDeMoralinaAutoayuda.
Se trata de conectar. De disfrutar el momento y aprender de todo.
(Fin del aparte
Perdon...

Es maravilloso conectar con la gente.




CAPÍTULO 2

-Un café solo - digo, mientras descanso en la barra de aquélla cafetería.
Parafernalia de llenar taza de café. Poca inspiración para charlas en ese momento.
- ¿Sacarina o azúcar?
- No, gracias. Yo lo tomo solo y amargado - siempre sonriendo.

Andaba tomándome un café con Unamuno, con su Del Sentimiento Trágico de la Vida (me ando preparando una entrada sobre él), y cuando termino el resumen del primer capítulo cierro el libro, dejando la cubierta a la vista. Mi vecino de mesa me pide disculpas de antemano y recalca lo llamativo del asunto: alguien tan joven leyendo ese libro tan "existencialista y trágico".

Profesor de inglés, titulado en psicología y amante del saber, comenzó a hablarme de Filosofía. Yo le respondí con Filosofía, y comenzó el diálogo. Me recomendó a Sartre, el siguiente autor al que estudiaré mediante La Náusea. Hablamos de psicología, y cómo había que estudiarla: a partir de otras ciencias como la antropología e incluso la etología. 

"Cúmplenos decir, ante todo, que la filosofía se acuesta más a la poesía que no a la ciencia"
(próximamente)
Unamuno
(hombre sabio)

Me habló de cierta apertura mental con respecto al estudio de la Psicología o la Filosofía. Un café que dio para más, acabó convirtiéndose en una profunda conversación a la que se unieron Aristóteles y Freud y otros autores y Unamuno lo observaba todo desde el inicio de la conversación, y le saqué un tema que me interesaba: la rebeldía. 
Esa tendencia a llevar la contraria a la marea que te rodea. 
                                               Creo que dije algo de antihéroes
y hablamos tanto que debo resumir las cosas concretas en conclusiones generales que quizá se contradigan con lo expresado, pero que se deduce de las experien... 
venga, que empieza.

En resumen, 

de esa conversación, influída y variadas seguramente por un montón de ideas luego leídas y reflexionadas, me quedé con varios consejos de vida que siempre es necesario que te recuerden.Algunos, además, están impresos en los dos primeros capítulos de Del Sentimiento Trágico de la vida, como resumen inicial antes de publicar la entrada dedicada a tal obra:
- Que el saber por saber, por simple postureo, como se le llama ahora, o pura pedantería, es inútil y dañino.
- Que el saber por utilidad, que es ese saber que nos hace algo más comunes al animal, según Unamuno, es el saber al que habría que llegar. El saber práctico.
- Que el rebelarse por rebelarse es una tendencia que puede volverse contra nosotros.
- Que según tu contexto puedes caer en el riesgo de ese rebelarse por rebelarse, y que por tanto
- Hay que ser críticos con el entorno, sí, pero también con nosotros mismos.




CAPÍTULO JAM SESSION

Tras recibir a mi tío y ordenar ropa y todo menos un domingo para echar raíces en un sofá (casi que lo prefiero) me voy a la Jam Session activo en cuerpo y mente y alma (sea eso lo que quiera ser). 
Hablando de conectar... 
conectar con la gente es algo casi místico cuando se hace sin usar la palabra. Parece mágico, porque a veces parecemos creer que es el lenguaje verbal el que hace que conectemos.

Pero llegas a la maravillosa Jam Session de El Encuentro (recomendable para desatascar las ideas), organizada los domingos en el Bambalinón, y encuentras personas de distintos lugares y culturas y filosofías con un bien común: la música. 


Es grande ver cómo varios músicos que se desconocen entre sí llenan el escenario y al público de una conexión y ritmo común. Es maravilloso que la interpretación de los instrumentos se convierta en movimientos de cuerpos.

Estamos llenos de energía, joder. Disfrutémosla. Conectemos sin necesidad de palabras. El arte también es expresión, tanto cuando lo ejecutas como cuando lo disfrutas.


Aprovecho esta mención para invitarles un domingo cualquiera, a las 20:30, al Bambalinón.


(2ªparte)

Anexo 1: He publicado con muy poca asiduidad, esta semana. Les comento: 
1- Me estoy dando el gustazo de trabajar en uno o dos libros que llevo dentro desde hace algún tiempo, y le esoy dedicando muchísimo cariño.
2- Estoy empezando a prepararme una serie de secciones para este blog y una para otro en el que empezaré a escribir dentro de poco.
3- He encontrado un curro (o él a mí) y llevo adaptando mi cuerpo y mente desde la semana pasada. El horario es para mí aún un poco difícil y me adapto poco a poco.

En resumen: no he aparcado la escritura, sencillamente la llevo por otra parte. Y me rodeo de libros, con lo cual estoy cada vez mas implicado con las letras.

Anexo 2: Si quieres liberarte y tienes un bloqueo creativo, te recomiendo empaparte de arte. Nada de "oh, no tengo tiempo, tengo que hacer (escribir aquí lo que tengas que hacer)", porque muchas veces en medio de un bloqueo te pones manos a la obra y acabas en Facebook. Mejor mira algo que te inspire, cualquier cosa, de manera relajada. Si miras facebook y te inspira, está bien. Si en cambio te estresa haber mirado Facebook, y te sientes culpable... Mal camino.

(FIN del ªparte)